ARTICULOS COMUNISMO ABERTZALE

La idea de CONTRAPODER va indisolublemente unida a la construcción de una sociedad alternativa frente a la violencia del estado

En Febrero de 1918 el socialista Indalecio Prieto fue elegido diputado a Cortes por la circunscripción de Bilbao frente al nacionalista Chalbaud. Allí donde ,años atrás, el honrado fundador del partido obrero, Pablo Iglesias, había caído derrotado con 1469 votos. Por primera vez el socialismo vasco subía al parlamento español.

Mas al tratar acerca de los vascos algunos olvidan con frecuencia que si los imperialismo militaristas al servicio de las autocracias monárquicas pudieron hacer antaño en sus desmedidas ambiciones que los hijos de Bilbao sean españoles y franceses los de Bayona, no hay fuerza autocrática ni imperialista capaz de impedir que ambos pueblos dejen de ser vascos, de un a sola raza y lengua vernácula, y de un territorio bien definido. Ellos y nosotros somos hermanos, y este problema “internacional”, del que afortunadamente para ellos carecen otros pueblos españoles, deberá resolverlo Euzkadi democráticamente algún día con su autodeterminación, porque es de justicia.

La vida revolucionaria de Durruti, fue sagrada con una voluntad indomable sin límites a la inmutable causa de la liberación de la humanidad trabajadora, se asemejaba mucho a la vida de los revolucionarios rusos marxistas, cuyos destierros en las inhóspitas estepas de Siberia dieron como fruto esa obra espléndida y maravillosa que es la sociedad sin clases que realiza el pueblo ruso

San Sebastián ha sido invadida por gentes procedentes de Navarra y Aragón. Aristócratas de bajos fondos, matones profesionales que no tratan de ocultar en sus actos las lacras de su rebajada moral. Gente desconocida para las personas honradas que todavía vegetan miserablemente en aquella ciudad, desecho de la sociedad traído por los que mangonean el cotarro donostiarra para hacer masa y dar una sensación de normalidad a los extranjeros que

La mayor parte de los que lo integran vienen después de cerca de cuatro meses de campaña en la que, si no ha habido hechos de armas resonantes por lo menos, tan frecuentes como en los frentes gipuzkoanos o asturianos, tampoco ha faltado los sacrificios de la vida dura de la trinchera, la intemperie y las privaciones, salpicadas con batallas no por calladas menos cruentas como las que acompañaron a la brillante toma de Iguskiza.

El partido Comunista siempre fue, y lo es, el mejor exponente de la unidad política y sindical del proletariado. Ayer como hoy nuestro Partido, de común acuerdo con las normas trazadas por la Internacional Comunista, aplicó y aplica una política encaminada hacia el frente único y por la creación del frente popular con todos los Partidos y fuerzas sindicales del país que coincidiendo en la lucha contra el fascismo están dispuestos a organizar la resistencia armada,

El Gobierno alemán y el Gobierno italiano declaran de común acuerdo que no están dispuestos a admitir ni reconocer la existencia de una República aoviética en España, ya se trate de la península ibérica entera o de la de Cataluña. El Gobierno alemán y el italiano verían en este hecho la inmixtión de una tercera potencia que no están dispuestos a tolerar.”

Yo recuerdo, de cadete, los escalofríos de emoción que me sacudían cuando un profesor redondeaba un párrafo brillante sobre la superhombría militar integral. Él hablaba de la Patria, el Heroísmo, el Honor y el Uniforme, y cuando terminaba diciendo que la “sangre vertida por intrépidos generales del Arma ha de germinar en vuestros pechos, caballeros cadetes, como manantial inagotable de sangre roja con que abrazar la más amarrilla de los trigales de España, por la Patria y por el Rey”,

“Euzkadi Roja”, resumen a un tiempo, de los anhelos vascos y proletarios de todo el mundo, por eso es “Euzkadi” y por eso es “Roja”, al conmemorar la fecha histórica resalta la consigna actual: ¡Vencer! ¡Vencer! ¡Vencer!

«Euzkadi gorriyak», euzko-intzirien ta mundu, edo, ludi esoko beartuen bildegi erabat izanik, eta bi kingo oekatik “Euzkadi” ta “Gorri” dala, garai edestikiñ oek goraintziaz, beren adirazpena damaigu: «Garai-garai-garaitu».

Y cuando la invasión de los fascistas, exasperados por la resistencia heroica del pueblo guipuzcoana, volcó todas sus fuerzas de mercenarios sobre Irún, las milicias guipuzcoanas  escribieron la más gloriosa epopeya en Eralitz, en Puntza, en San Marcial, en Zubelzu, conteniendo durante un combate de 43 días y con 600 fusiles a un ejército de cinco mil hombres.

Lo demuestra después, cuando forzado a abandonar los atajos y sendero que tantas veces recorriera esquivando la vigilancia aduanera, organiza y dirige la defensa de las montañas guipuzcoanas. En toda las acciones de importancia llevase a cabo desde el Jaizkíbel hasta el Kalamua, aparece magnífica, inconfundible, la figura del comnadante Cristóbal.

La fementida autonomía que se le reconociera en 1654 por el tratado de Pereyaslavi, y que consagrando el triunfo de Moscú sobre su rival polaco, colocaba a la naciente República  ukraniana bajo el patronato del zar moscovita, recuerda la desdichada situación en que Gipuzkoa y Bizkaia vivieran patrocinadas por los monarcas castellanos que, a través de múltiples y bien dolorosos incidentes, desembocó en la violación descarada de nuestra soberanía.

no podía ser menos de sentir una emoción digna y honda al ver alejarse camino de rudas batallas a sus mejores guerreros y entre ellos al batallón “Larrañaga”, hombres curtidos que desde el comienzo de esta fratricida contienda han dado cara al enemigo, arrebatándole primer los reductos urbanos en que fraguó sus primeros crímenes en Donosti y resistiéndole palmo a palmo, sin miedo y sin experiencia, sólo con coraje, su artera invasión, garantizando con su ardor, que hoy va acompañado de técnica experiencia, el suelo vasco que hoy disfrutamos y que ningún enemigo podrá hallar.

No ha mucho todavía se afirmaba desde la tribuna de un mitin que lo que el proletariado debe hacer con la pequeña burguesía es “agarrarla por el cuello para obligarla a caminar”, a guisa, por lo visto, de parapeto viviente que encajara los más duros golpes de la reacción y fuera desbrozando el camino de la revolución de su maraña más espesa. En realidad un y otra posición se complementan a las mil maravillas. Lo que de ellas resulta es de un esquematismo por demás pueril:

De la fiereza y de la barbarie que alcanzó la represión contra los humildes campesinos de Yeste, da idea la persecución y asesinato de los fugitivos que se refugiaban en las alcantarillas; la muerte espantosa del alcalde, gestores y elementos directivos de la Casa del Pueblo. El enterramiento en una fosa común, sin ataúdes, de todas las víctimas.

Uno de os pecados que de siempre ha maculado el liberalismo euskeldun ha sido el empequeñecimiento y la desfiguración del gran problema de nuestra libertad patria. A principios del siglo que corremos, y ya en compañía del socialismo liberaloide de la época, sus actitud llegó al extremo de combatir y negar el derecho de nuestra independencia, intimidados por el ambiente derechista del nacionalismo creado por el escandalosos fraude histórico a que se libró el jelismo aprovechando la lenidad y dejadez de las llamadas izquierdas.

Y mientras nuestros ediles continúan, sin duda, embargados por preocupaciones de MÁS ENJUNDIA, a esta pobre gente depauperada física y moralmente, tarada en parte por la influencia perniciosa de los detritus de la podrida sociedad capitalista en plena descomposición, pero de la más elevada honradez proletaria, la mayoría sumida en las tinieblas de la más horrible de las indigencias, se le cuelga el sanbenito infamante de unos pecados que consigo llevan la penitencia.

El desarrollo de las luchas económicas en Euskadi, así como en toda la península, cada día adquiere una mayor envergadura, un mayor desarrollo coronado de éxitos rotundos y eficaces para las masas laboriosas, extendiéndose en todos los ramos de la producción de manera tal que las fuerzas patronales caracterizadas por su espíritu reaccionario e intransigente se ven arrolladas por la conciencia de clase del proletariado, dispuesto a mejorar sus condiciones de vida,

De la capital de la República nos llegan noticias que nos llenan de alborozo a la par que  nos hacen vibrar de la más fuerte emoción. Ello es que en la asamblea electiva en que el señor Azaña fue exaltado a la más alta magistratura del Estado español, cuando resonaban con acento que hacían estremecer hasta las bóvedas del Palacio de Cristal, las estrofas de “La Internacional”, “El Segadors”, el “¡U. H. P.!” y el himno republicano, se oyeron sonoros agudos y cortantes como un filo, voces de ¡”Gora Euskadi Askatuta!”

 Transponemos la entrada. Nuestros pies vacilan sobre los accidentes del suelo. Hay una especie de alfombra de papel que cubre la tierra para que ésta no se desparrame por el interior de la vivienda. Observamos los huecos. Las habitaciones están separadas unas de otras por tabla y papel. A pesar de los esfuerzos que se notan para limpiarlas, su aspecto no puede ser más sangriento. Unos cuantos camastros sucios en el fondo.

¡Y que para llegar a esta sencilla y conmovedora conclusión por parte del mentor de “El Liberal" se haya pasado la vida aquel infeliz de Carlos Marx exprimiéndose el cerebro y emborronando montañas de papel! ¡Si ahora va a resultar que la República de Trabajadores de todas clases estuvo a punto de irse a pique por la sencilla y exclusiva razón de que no contaba en un momento dado con la cantidad necesaria de diputados que la defendiera!

Una interesada atracción electoral fue el motivo bastardo con el que se quiso desmerecer nuestra campaña de proselitismo entre los hombres de Solidaridad. Bastardo, claro está, no por ilegítimo sino por insincero. Si se hubieran orientado mejor los redactores de “Euzko Langille”, hubieran descubierto que era otra consigna mas valiosa y duradera la que nos acuciaba: LA UNIFICACIÓN DEL PROLETARIADO como condición necesaria para alcanzar nuestra emancipación.

 Para los camaradas anarquistas y sindicalistas de la C. N. T.; los que prácticamente vieron y comprendieron que la amnistía y otras reivindicaciones políticas y económicas de las masas populares de todo el Estado español, encerraban un factor fundamental en la lucha electoral del 16 del pasado febrero, no de tipo sentimental, sino de un valor profundamente revolucionario, incluso en la escala internacional, ya que los embates contra la reacción del fascismo vaticanista

Todas esta causas han determinado que poco a poco el derecho de los pueblos y de sus vecinos se haya escamoteado hasta llegar casi a desaparecer por completo los derechos de los Ayuntamientos sobre las corralizas, o quedando en su poder actualmente un pequeño número de éstas, sin que el tesón con que algunos Municipios y en particular sus vecinos han defendido sus derechos en lucha incluso con la Guardia civil, haya sido bastante para impedir los escandalosos despojos de las corralizas por los caciques de los pueblos de Navarra.

Las elecciones —añade Lenin— no son más que un palenque de lucha, que, además (sobre todo en una época revolucionaria), dista mucho de ser el más importante, el más esencial, del proletariado por su emancipación.” La papeleta de voto es un arma , un camino; pero, al cogerla, el trabajador no renuncia a otros caminos y a otras armas. Ni se obliga tampoco a emplear el sufragio para el fin con que lo ponen en sus manos quienes de este modo pretenden amaestrarle o desviarle de su trayectoria.

Durante los quince días que flameó victoriosa entre las ensangrentadas vertientes de los montes astures la roja bandera del poder de los obreros y campesinos, una muchachita de dieciséis años, una niña, agigantó su diminuta figura, su insignificancia física haciéndola adquirir proporciones casi legendarias, cantando, en ejemplo de inenarrable heroísmo, la grandeza épica de nuestra clase. ¿Quién no se imagina la figura pálida y desesperad de la camarada Aida de la Fuente,

Leandro Carro Hernáez es el candidato de nuestro Partido Comunista de Euskadi por la circunscripción de Vizcaya (capital). Viejo bolchevique de nuestras filas, en realidad no necesita presentación. 

Jesús Larrañaga Churruca es el otro candidato del Partido Comunista de Euskadi por la circunscripción de Guipúzcoa. El camarada “Goyerri”, al igual que el camarada Carro, es uno de nuestros militantes más inteligentes y abnegados.

“Corrían noticias optimistas —dice Sabino— sobre la intransigencia de nuestros representantes”. . .  “pero ya que se han conducido indignamente y háse consumado la inicua obra, hablaremos claro, sin respeto de ningún género y obedeciendo únicamente a nuestra conciencia de bizkainos”.

“Anduvieron allá, de la ceca a la meca, postrándose cual viles siervos a los pies de los ministros. . . como infelices penados que van a pedir indulgencia, y dejándose tratar de potencia a potencia por los empleados de Hacienda. Y toda esta rastrera bajeza con pretensiones de diplomacia, ¿para qué?”

Merece la pena dedicarle unos comentarios que, a manera de réplica, esclarezcan una posición un tanto confusa, que si bien en el fondo responde a un sentimiento profundo de liberación de la nacionalidad vasca del tutelaje despótico del imperialismo español, no es menos cierto que las masas populares de nuestro país avasallado ven defraudadas sus esperanzas por la dirección del P. N. V. que coloca su política de acuerdo con los intereses capitalistas del

Los Bancos que en Petrogrado había que nacionalizar eran 28, sin contar el Banco Nacional, pues éste estaba ya a las órdenes de Bonch-Bruevich. Para efectuar la incautación, Bonch-Bruevich llamó una tarde a 50 comisarios del pueblo, indicándolos que se acostaran temprano para realizar muy de mañana cierta comisión, que no se les comunicó en aquél momento.

Un escritor mexicano, José Mancisidor, de legado al Congreso de escritores revolucionarios reunido en Nueva York, ha editado recientemente un libro en el que recoge y describe la impresión de su visita a la capital de Estados Unidos. En uno de sus capítulos, en el que dibuja con maestra sagacidad la figura extraordinaria de la gran revolucionaria norteamericana Ella Reeve, universalmente conocida por “Morher Bloor”, el camarada Mancisidor describe

Derecho de autodeterminación significa: que un pueblo tiene derecho él mismo a disponer de sus suerte, que nadie tiene derecho a inmiscuirse violentamente en la vida de una nación, de aniquilar sus escuelas y otras instituciones, de quebrantar sus costumbres, de dificultar el empleo de su idioma, de limitar sus derechos. Tendrá derecho a separarse totalmente de otra u otras naciones a quienes estuviera unida.

Al pie del artículo que se publicó en estas mismas columnas, la pasada semana, apareció una nota de la Redacción de EUSKADI ROJA en la que se me presentaba como militante de Acción Nacionalista Vasca. Efectivamente soy de A. N. V., pero pertenezco a una organización que, aunque adherida al citado Partido, tiene autonomía propia, y se llama “Mendigoizale Eusko Ekintza” cuyo criterio, además del mío personal, quiero sustentar.

 Negar la importancia del movimiento obrero que, hoy en día, controla en Euskadi el Partido Nacionalista, sería además de puerilidad, torpeza imperdonable en los partidos que aspiran a la urgente constitución del frente único proletario. De aquí que nuestras razones deban tender a convencer a Solidaridad de Obreros Vascos, organización de resistencia que, si por sus principios y por el Partido político que la orienta es inconciliable con nuestra táctica de lucha,

Sentemos el supuesto de que la independencia nacional de Euskadi hay sido lograda y en plano uso de sus soberanía nacional comienza el joven Estado Basco a dar sus primeros pasos.  ¿Qué orientación seguirían éstos? ¿Qué perspectivas de carácter económico y social brindaría la nueva nación a las masas populares del país?

Las palabras transcritas que sirven de subtítulo al presente trabajo han producido, al parecer, cierta perplejidad entre algunos trabajadores nacionalistas sobre la posición exacta de nuestro Partido en orden al problema nacional. Considero, pues, obligación ineludible el aventar las dudas que pudiera haber producido las mismas. Esta es la pretensión, no modesta por cierto, que me propongo al pergeñar estas mal hilvanadas líneas.

Las concepciones erróneas del anarquismo, en cuanto se refiere a los diversos problemas planteados por la lucha de clases y las contradicciones del capitalismo, representan a la postre una corriente contraria a los intereses y anhelos de las masas laboriosas, aunque superficialmente traten de encubrirse la mayoría de las veces con un barniz pseudo revolucionario.

Con el Frontón rebosante de público, tan rebosante que son pocos los actos celebrados en el mismo local que han conseguido reunir a tanto auditorio, compuesto en su mayor parte de auténticos trabajadores y de mujeres proletarias, tuvo lugar el pasado domingo, y sin ningún incidente, el mitin, el primer mitin organizado en San Sebastián, por el joven Partido Comunista de Euskadi.

Estimados ciudadanos: Los actuales ataques del Poder central, que apenas ocultan los deseo del imperialismo español de reducir a la nada las escasas libertades de Euskadi (pálido reflejo de su anterior independencia nacional) con vistas a imponer el fascistización de nuestro país, siguiendo las normas impuestas en otros países, Alemania especialmente, con el fin de ahogar todo anhelo de liberación nacional de nuestro pueblo,

Del análisis de la situación política tanto nacional como internacional, la Conferencia comprueba la existencia de un peligro inminente de una nueva y más espantosa conflagración guerrera que abarcará a todos los pueblos del planeta, precedida de una acentuación creciente del proceso de fascización de los respectivos Estado capitalistas, cuyas burguesías se orientan cada vez más hacia la salida de la actual crisis económica y revolucionaria por medio

Las medidas de organización tomadas por la Conferencia de Zona de Bilbao contra el elemento Ilgesias, como uno de los tipos más acabados de la bohemia contrarrevolucionaria de la I. C. y su Sección española, es un paso firme hacia la ruta de la bolchevización de nuestra Federación, la cual no debe vacilar un instante en la liquidación de todo morbo anticomunista que se deje ver en el trabajo diario como una manifestación adversa en la lucha

No es de hoy el descontento que mina la base del P. N. V. En distintas ocasiones se ha manifestado con más o menos fuerza el divorcio evidente entre el deseo sincero de luchar por la liberación de Euskadi de las masas vascas y el freno y la traición que suponen conscientemente los dirigentes clericales y capitalistas, entronizados en la dirección suprema del movimiento nacionalista de Euskadi.

La tragedia de los obreros de Hermigua, pueblo de la Gomera, el el archipiélago Canario, es una más de las que hace tiempo vienen padeciendo los obreros y campesinos españoles. Los caciques, los grandes terratenientes apoyados en las fuerzas mercenarias de la Guardia civil, quieren ahogar en sangre las ansias de pan y libertad que sienten las masas oprimidas.

Este Comité Central, reunido para examinar la situación económica y política de España y la situación internacional y los medios y métodos de lucha que deben permitir al proletariado y a todos los trabajadores, luchar con éxito contra el fascismo, la guerra y la represión, por las reivindicaciones del pueblo laborioso, por la libertad de los pueblos oprimidos de Cataluña, Euskadi y Galicia,

Y lo mismo en Euskadi, donde las masas laboriosas luchan contra el robo y la esquilmación de que son objeto por parte de los capitalistas y terratenientes vascos aliados al imperialismo español. Estos, con “su” Concierto Económico, extraen mediante impuestos y gabelas del sudor de los campesinos vascos, la parte que va a engrosar el conjunto del botín imperialista español.

En la situación actual de la juventud laboriosa de Euskadi, observamos que día tras día empeoran las condiciones de vida. Agudizándose la crisis del capitalismo prácticamente, a su agudización en el caso de la península y de todos los países capitalista, la burguesía vasca, al igual que la burguesía internacional, lleva la explotación de la juventud laboriosa a su máximo reforzamiento.

¡LANGILLEAK! Len ere paper bidez zuekin itzegiñak gaituzute. Donostiar langilleakin vat egin nai beigenuke. Ezta berria gugan lanik esak sortutako larritasun gerria, lanbille beartsuari begira gogo osoz esatu nau izatea. Lanik gaveai ta aste erdiko lanean ari diranak, gosearen atzaparretatik atera nai izatea.

Una vez más, las mujeres de Somorrostro, es este pueblo rojo, que tan alta saben mantener la bandera de la lucha, han sabido hacer honor a su condición de explotadas y mostrar que ellas sabrán luchar tenazmente no sólo contra la explotación y la miseria en que viven, sino que lucharán también para impedir que el fascismo clave sus garran sangrientas en el corazón de los trabajadores.

¿No es acaso, actuar en sostenes del imperialismo español, oponerse a la lucha que tiende a impedir su desarrollo, a parar el proceso de fascización de su Estado que, cada paso que da en esta sentido, cada nuevo gobierno que lo marca, se traduce para nosotros, aquí en Euskadi, en nuestra vida por nuevas disposiciones que acentúan nuestra miseria, que nos machacan? ¿Prácticamente en qué se diferencian, pues, dirigentes nacionalistas y socialistas?.

Frente a estos furiosos embates del imperialismo español, tanto los dirigentes nacionalistas como socialistas, se esfuerzan en fomentar un odio feroz entre los obreros de ambas tendencias que, llevándoles a una división irreconciliable, favorezca los designios del imperialismo allanándole las dificultades que una operación unánime y decidida había de presentarle.

Hace tres años, cada joven obrero, campesino o estudiante albergaba una gran ilusión. Tenía una fe ilimitada en la República. La actividad y el entusiasmo de las masas juveniles fue un factor importante en la lucha contra la monarquía: San Carlos, Jaca, el 12 de abril, con jalones que destacan en la batalla aquella intensa fe.

Ni Sabino Arana, ni Tolstoi pudieron orientar a sus pueblos respecto a normas de obtención de la finalidad deseada, no fueron capaces de hacerlo, pues siendo ambos idealistas, se apartaban de la dialéctica, y su obra se limitó a bosquejar aspiraciones, observando los efectos pero sin indagar las causas que los motivaban.

No tratamos, pues, en este artículo,. de aportar nuevos datos en apoyo de nuestra tesis respecto al anarquismo, sino en demostrar que lo que con respecto al mismo aparece para los comunistas y para un número cada vez mayor de trabajadores como una verdad axiomática, no es ni mucho meno patrimonio exclusivo de los anarquistas.

Se significa la situación del proletariado de Euskadi por una gran debilidad en el movimiento sindical (gran desorganización, una enorme división de la organización sindical en diversos matices, y el control preponderante en éstas de los dirigentes reformistas y nacionalistas vascos), y por una escasa participación en el movimiento de luchas de España.

El deseo de los representantes del tradicionalismo carlista, conglomerado del clericalismo de la gran burguesía que mantiene un contacto íntimo con sus hermanos de la nobleza podrida de Nabarra y España, en el Parlamento imperialista español, abogan por un nuevo plebiscito en Álava, ya que, según ellos, el plebiscito del 5 de noviembre del pasado año fue contrario al Estatuto, es decir,

Toda esta ofensiva y el sostenimiento cruel de estas condiciones de explotación es sostenido por el poder contrarrevolucionario y reaccionario del Imperialismo español, de su bloque burgués terrateniente y como parte del mismo por la burguesía capitalista de Euskadi, que al constituir una parte orgánica importante del campo burgués-latifundista unificado de España,

Sin detenernos a impugnar en todos sus detalles el artículo mencionado que, además de innecesario, nos obligaría a utilizar un ancho espacio preciso para otros escritos no menos importantes, vamos a entresacar solamente dos párrafos que nos dan materia suficiente para demostrar toda la falsedad vertida en el diario clerical “nacionalista”, y lo que es más, la campaña antisoviética,

Remarcamos también que los acuerdos tomados por las Escuadras no deben salir de las Escuadras (exceptuando a los dirigentes superiores), pues de otro modo facilitaríamos la labor a la policía y a los fascistas. Todo miliciano debe reunir, además de otras cualidades, la de ser prudente y reservado. “En boca cerrada no entran moscas”.

El Partido Nacionalista Vasco se preocupa “hondamente” del problema social en el País Vasco; diariamente utiliza su órgano en la Prensa, “Euzkadi”, para emponzoñar la conciencia de las masas proletarias del país, elevando cantos a la raza y a las épocas primitivas del patriarcado donde todo se deslizaba suave como una balsa de aceite por un lago apacible.

Comienzan las primeras líneas, señalando que los soviets rusos han desarrollado una política nacionalista, que ha conducido a la formación federativa de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de un modo arbitrario y que recatadamente se ha ocultado a los ojos de Europa, y después afirma que casi todas las nacionalidades “federadas” en la Unión Soviética han sido obligadas a ello po

Por ejemplo: pegar o matar a un obrero fascista, por el hecho de serlo, estando en actitud pacífica, es contraproducente; asaltar a un obrero fascista cuando reparte propaganda o realiza otra acción análoga, es justo y necesario. La táctica se encargará de señalar el ataque, la abstención o la retirada, según convenga a los fines estratégicos de la Milicia.

Las batallas heroicas que libra diariamente el proletariado español, catalán, vasco y gallego, marcan de forma contundente y rotunda la voluntad indomable de triunfar y persistir en el combate hasta liquidar el poder imperialista burgués-agrario, instaurando el propio poder, el Gobierno de los Obreros y Campesinos.

El fascismo es la voluntad omnipotente del capital bancario, industrial y de los grandes terratenientes. No es una forma de gobierno que brota casualmente en Italia o en Alemania y sin arraigo en España o en otro país capitalista, sino una medida contrarrevolucionaria de la burguesía para destruir el movimiento revolucionario en ascenso.

En mis primeros tiempos de “estudiar el socialismo”, y, como muchos otros americanos, me fui ingenuamente hacia lo que se suele llamar el Partido Socialista. ¡Bien recuerdo la pequeña librería de Saint Louis! Allí nos vendieron folletos y libros de divulgación socialista. “Los principios del marxismo”, explicados por el reverendo Fulano de Tal; “El Socialismo y la Iglesia”, por el reverendo Padre Mac Grady;

Las agencias de información burguesa comunican a la Prensa la nueva medida del fascismo alemán, es decir, que de una manera rotunda y terminante liquida las “autonomías” le los pequeños Estados de Baviera, Sajonia, Prusia, etc., etc., para convertirlo en una sola nacionalidad alemana con su sede en Berlín.

La cuestión de la libertad de la Prensa, como la cuestión de la policía de la burocracia política y de la conscripción civil y militar, forman realmente parte de la cuestión de la dictadura del proletariado. La dictadura del proletariado no es la libertad, ni es un instrumento de libertad,: es la tiranía, es el Estado.

Es precisamente ante esta situación de creciente agudización del movimiento revolucionario de liberación de Euskadi, ligado al enorme desarrollo de la revolución obrera y campesina de España y expresada en nuestra nacionalidad oprimida, en las grandes batallas libradas últimamente contra el poder central imperialista de Lerroux-Gil Robles (huelga general de 48 horas llevada a cabo por todo

Moscú.— En la sala silenciosa se oyen las primeras palabras del discurso inaugural de Molotof. Habla de los designios de los enemigos de la U. R. S. S., y la firme intención de los Soviets de infringir una tremenda lección a los que violaran la paz del trabajo de edificación socialista.

Se oyen de nuevo vivos aplausos que se hacen tempestuosos cuando Molotof declara abierto el Congreso.

Nosotros, en América, no supimos nunca lo que es la “disciplina del Partido” tal como la entienden hoy los rusos. Yo no la conocí sino como un pequeño lema, que servía para evitar que alguien dijera toda la verdad, porque se hubiera “comprometido la elección del compañero Fulano de tal a concejal”. Sólo servía para entorpecer todo esfuerzo que se hiciera en el desarrollo de ideas e ilustración de las masas.

Es tal el confusionismo y la bancarrota en que se desenvuelven los partidos “socialistas” de la II Internacional (entre los que se encuentra el llamado Partido “Socialista Obrero” Español) que es ya corriente oir a sus dirigentes en la tribuna o leer en su prensa las mayores herejías antimarxistas, los más impúdicos retorcimientos dialécticos, las más fenomenales aberraciones contra las

Dejando a un lado los principios, en esta hora no existe nada más cierto para mí sino que los Pilsudsky, Yudenich, Kolchak y Lloyd George se hubieran hace mucho tiempo apoderado de Rusia, si los bolcheviques no hubieran creado un ejército bien centralizado y con una disciplina rígida, o si no hubiesen contenido a la burguesía por medio de una policía organizada, brutal y fuerte.

La lectura del libro de Lenin “Es Estado y la revolución”, fue uno de los acontecimientos de mi vida. Lo leí cuatro veces. Lo que me maravilló es que contiene un boceto completo del programa que el Gobierno bolchevique ha tratado de realizar hasta la lucha; pero escrito tres meses antes de la revolución bolchevique. Con gran extrañeza, por mi parte, tuve que admitiré que Lenin no había predicado

Indiscutiblemente, si nuestras simpatías dispersas por los diferentes rincones de Euskadi hubieran hallado a nuestro Partido, el resultado hubiera sido muy otro en la expresión popular de las masas, en su férrea voluntad de luchar por la liberación nacional y social de Euskadi, hasta la instauración de su propio poder: el Gobierno Obrero y Campesino.

Es desenmascaramiento, tanto del programa burgués y reaccionario del P. N. V. como la posición traidora de sus dirigentes frente a los hechos revolucionarios que se han producido en Euskadi, y asimismo en España, por nuestro Partido, ha contribuido grandemente a esta diferenciación clasista perfilada en una corriente izquierdista que la desplazaba hacia el camino revolucionario,

Pretender negar el fondo revolucionario del movimiento nacionalista vasco cuando en él se manifiestan gérmenes poderosos contra el imperialismo burgués terrateniente, sería favorecer la política de dominación del poder central y como consecuencia lógica negar la evidencia de uno de los factores decisivos en la revolución española, colocándonos al lado de la contrarrevolución, en igual papel que los dirigentes socialistas y demás agentes del imperialismo desde Azaña-Domingo, a Lerroux-Gil Robles.

La manifiesta voluntad de las masas populares del país vasco de luchar contra el imperialismo español,, ha evidenciado el papel vacilante de la pequeña burguesía encarnada en el partido Acción Nacionalista Vasco, por su impotencia de conducir el movimiento revolucionario nacionalista y social, entregándose en cuerpo y alma a los grandes magnates de la banca que dirigen políticamente el P. N. V.  para beneficios ulteriores que pueda fortalecer el campo de la revolución imperialista.

 

La gran división existente entre los trabajadores de Euskadi llevada a cabo por los agentes de la burguesía imperialista española aliada a los capitalistas vascos, en la medida en que el movimiento nacional revolucionario de masas va tomando formas cada vez más amplias que amenazan desbordar la capitulante y falsa dirección del movimiento nacionalista de Euskadi y desenmascara la política social chauvinista de los jefes del partido socialista,

Las elecciones para diputados del nuevo Parlamento de la contrarrevolución se han caracterizado por una nueva correlación de fuerzas de la burguesía y terratenientes que pasan a un plano superior de su política contrarrevolucionaria y sangrienta, cabalgando por medio de la democracia podrida, la cual es santificada por la social-democracia.

 Las provocaciones contra los militantes más destacados del Partido Comunista están a la orden del día. Cada día se observa más claramente que a las fracciones burguesas preocupa seriamente la influencia notable que nuestro Partido adquiere entre las amplias masas de obreros, campesinos, soldados y pequeños comerciantes e industriales.

Por la Comisión organizadora

Artículo 1º Se constituye en . . . . . una organización denominada Radio Comunista de . . . . .  afecta al Partido Comunista de España.

Art. 2º Esta entidad se propone luchar políticamente, por la total emancipación de los trabajadores y el establecimiento de un régimen de igualdad social.

La república burguesa española, con sus diferentes gobiernos república-socialistas, impotentes para estrangular la revolución en marcha ascendente, ha ido agotando todo su caudal demagógico para engañar y contener el impulso revolucionario de las masas obreras y campesinas, siguiendo el ejemplo de los otros países capitalistas; pero la imposibilidad, la negativa, la incapacidad de dar las migajas que en los diferentes problemas de la revolución burguesa democrática

En el proceso de la revolución española, a través de su gigantesco avance, los campos van deslindándose, mostrando cada cual su contenido de clase, sus formas revolucionarias o contrarrevolucionarias, tal es la dialéctica histórica del marxismo leninista, que sigue paso a paso la carrera revolucionaria del mundo capitalista, sus hondas contradicciones, marcando a las masas hambrientas y explotadas la ruta franca, sin vacilaciones pequeño-burguesas, por medio de nuestra gloriosa Internacional Comunista

La gran burguesía vasca y ricos propietarios de la tierra, estrechamente vinculados al Poder central, comentan el “enorme” éxito obtenido en el plebiscito estatutario del cinco del corriente, utilizando para ello la desenfrenada demagogia racial y patriotera por medio de los portavoces del nacionalismo en los medios periodísticos “Euzkadi” y “Tierra Vasca”.

Los sindicalistas se representa a menudo la dictadura del proletariado, poco más o menos , bajo el aspecto de un monstruo del Apocalipsis. La consigna más extendida de los sindicalistas libertarios es la lucha contra toda dictadura. Pero, como no pueden negar este hecho, que el mundo capitalista vive en la atmósfera de una  dictadura burguesa, su negación de “toda” dictadura se vuelve contra el derecho de los obreros de derribar

La proximidad del plebiscito estatuario que va a celebrarse mañana, domingo cinco de noviembre, coloca a la campaña demagógica a una altura de derroches enormes de consignas más o menos atrayentes para engañar a las grandes masas populares vascas, con objeto de ganarles su voluntad y en pro del Estatuto elaborado a margen de ellas y en contubernio monstruoso con los enemigos declarados, irreconciliables de la liberación nacional y social del país vasco.

 

Llegado al Poder por la lucha revolucionaria del proletariado en estrecha alianza con los campesinos, el Gobierno Obrero y Campesino tomará inmediatamente las medidas necesarias para cumplir las tareas fundamentales de nuestra revolución. Apoyándose únicamente sobre la libre voluntad y la iniciativa ilimitada de las amplias masas trabajadoras, el Gobierno Obrero y Campesino de España realizará su programa revolucionario,

Al declarar que “da lo mismo que la política sea revolucionaria o fascista”, que “es igual que el Poder pertenezca al fascismo que al proletariado”, que “lo mismo da que la dictadura sea roja o blanca”, el anarquismo impide y sabotea la lucha de los trabajadores contra el régimen capitalista, contra la dictadura y por la instauración del Gobierno Obrero y Campesino.

La burguesía españolista accede a pactar un Estatuto con las autoridades burguesas vascas, porque estiman ambas fuerzas que el movimiento nacionalista vasco de masas ha rebasado el punto conveniente; cada vez más, el proletariado se hace eco de la consigna comunista en pro de la liberación social y nacional por medios revolucionarios. Y para desviarle de este camino revolucionario —único medio de conseguir la liberación social y nacional de Euskadi—

La justeza de la línea del Partido Comunista que sigue la trayectoria de la Internacional comunista inspirada por el leninismo, no puede confabularse en la puñalada que las diferentes direcciones del nacionalismo vasco están asestando a las aspiraciones de Euskadi en íntimo maridaje con las fuerzas opresoras del imperialismo español.

¿Argumentos contra la dictadura del proletariado, contra el Ejército rojo, contra los Soviets de obreros, campesinos y soldados? Exactamente iguales que los que esgrimen los asalariados de Déterding, el magnate holandés del petróleo capitalista, idénticos a los que explota el aventurero fascista español doctor Albiñana.

Sólo por la realización de las consignas que contiene la plataforma revolucionaria de lucha por nuestras justas aspiraciones de Euskadi en contra del Estatuto claudicante y contrarrevolucionario que con el opio de una gran demagogia nos quieren hacer tragar las fuerzas de la contrarrevolución española y vasca, conseguiremos unidos estrechamente a las masas obreras y campesinas de España y demás pueblos oprimidos que luchan por el pan, la tierra y la libertad, la verdadera liberación nacional y social revolucionaria de Euskadi.

¡Qué cabe hacer contra toda esa farsa? Eficaz, solamente una cosa: la unión, el frente único de todos los trabajadores, de todas las tendencias y la lucha organizada contra el Estatuto de la claudicación y por el derecho de los pueblos a su autodeterminación hasta la separación completa, si es esa su voluntad.

La caída de las Cortes Constituyentes, “se han hundido —como muy bien dice “Mundo Obrero”— bajo las llamadas de la revolución agraria, bajo la inmensa agudización del problema de las “nacionalidades oprimidas”; sin encontrar la simpatía por parte de las masas hambrientas, que han visto como en ellas se han forjado las leyes contrarrevolucionarias y fascistas del 8 de Abril, ley de Vagos, Orden público, leyes de asesinato de obreros y campesinos

Para nosotros los comunistas, la lucha electora tiene un significado profundamente revolucionario, pues es una batalla política que se ventila entre la revolución y la contrarrevolución. La más negra reacción ha pedido reiteradas veces, desaforadamente “la consulta al cuerpo electoral” deseosa de una base parlamentaria “homogénea” para la instauración de un Gobierno más sangriento que el de Casas Viejas.

Señalábamos también cómo el equipo Lerroux-Sanjurjo venía dispuesto a liquidar el movimiento de liberación nacional y social de Euskadi y el resto de las nacionalidades oprimidas por el imperialismo español, utilizando a los dirigentes políticos de los partidos nacionalista consignando la carta “autonómica” del Estatuto elaborado por el bloque burgués agrario a espaldas del pueblo vasco, con el objetivo bien declarado de impedir